dissabte, 23 de gener del 2016

Encuadernando libros

Ante la indecisión de si la próxima escena será un rincón de lectura o una librería, aún no me he puesto a hacer la estructura ni los muebles y he comenzado a hacer la casa por el tejado - en cualquiera de los dos casos necesito una gran pila de libros, así que en eso ando. 


No voy a explicar cómo hacer los libros "normales" ya que hay miles de tutoriales por la red. Como el objetivo es usarlos de relleno en estanterías y no se van a abrir, he optado por el método rápido (aunque la palabra "rápido" adquiere una nueva connotación en función de la cantidad de libros que se quiera hacer :-). La idea es no hacer libros individuales sino "bloques" de libros, lo cual nos ahorra bastante tiempo en la encuadernación de los mismos y sólo necesitaremos dos libros con una encuadernación completa: el primero y el último de cada bloque. 

Para hacer la parte central de los bloques esto es lo que hago: 

1. Para lo que serían las hojas de los libros, he cortado rectángulos de varias medidas de goma eva en color blanco. Para obtener libros de diferentes grosores a veces he pegado 2 rectángulos de igual medida juntos.

2. Para hacer las tapas, simplemente he recortado rectángulos de cartulina que acomoden los pedazos de goma eva. Es importante que al doblar la cartulina marquemos también la anchura del lomo. Pego cada pedazo de goma eva dentro de su tapa.

3. Y ahora toca hacer que los lomos parezcan libros de verdad. Y digo "los lomos". No hace falta que la cubierta frontal ni la trasera queden totalment cubiertas, ya que al final vamos a pegar unos libros a otros y no se van a ver. Una opción es usar imprimibles de lomos de libros pero lo que yo he hecho es recortar títulos de libros y nombres de autores de la revista de "Círculo de Lectores" que se acomodaran a los lomos, añadiendo siempre unos 5 mm a cada lado para poder pegarlos a cada libro.

4. Cuando estaban todos secos, he pegado unos libros a otros, y ya tengo listos algunos bloques de libros. En esta imagen, los libros de Chejov, Ellroy, Stevenson, Saviano y Flaubert están hechos así. Y como he comentado antes, a cada lado del bloque he puesto un libro encuadernado "al método tradicional" para que no se vea que soy un poco vaga.


Aún necesitaré muchos más. ¡Manos a la obra!

dissabte, 12 de desembre del 2015

I find your lack of faith disturbing...


Por fin puedo enseñar lo que me ha tenido entretenida estos últimos meses. Para los que sepáis de dónde viene el título de la entrada, la temática está clara, ¿verdad? ¡Star Wars! Y este es el resultado: una estancia de estilo industrial para un fan de la saga. Tiene parquet en el suelo y estuco en las paredes pero los ladrillos que quedan a la vista sobre la estantería y en algunos desconchones del lateral izquierdo le dan ese carácter buscado. 


En algún blog de decoración leí que ese estilo se consigue mezclando madera y metal, así que lo primero que hice fue el armario, con cartón de encuadernar y papel corrugado del que viene en los paquetes de galletas. Pasó por varios colores – primero, blanco; luego, gris; no me convencía ninguno de los dos – hasta llegar al negro final, pero para que no se viera tan mate, restregué por aquí y allá con la mina de un lápiz.  El cajón está a medio abrir (o a medio cerrar) y hay un cómic de Star Wars dentro. 


El taburete, un primer intento de una idea que quiero mejorar en el futuro, está hecho con círculos de madera, alambre y scoobi-doo. El farolillo lo he hecho siguiendo este tutorial de Matxalen  (¡gracias por compartirlo!) Y para acabar con el mobiliario, un arcón (a saber lo que esconde ahí este forofo de La Guerra de las Galaxias :-) 

Luego ya fue cuestión de ir rellenando los espacios con elementos decorativos que hicieran referencia al tema. Comics, libros y revistas hechos a partir de imágenes sacadas de Internet; un peluche de un ewok, una muñeca de la princesa Leia, un adorno que recuerda a R2D2, dos espadas láser, un reloj antiguo (porque Star Wars también lo es), un réplica de la Estrella de la Muerte y el póster – diseñado por mí - con nombres de diversos planetas que aparecen en las películas. Como siempre, todo hecho a mano. 

 

El exterior es muy sencillito porque me gustaba la caja tal y como venía. Lo único que he hecho ha sido borrar la palabra “tea” que tenía en un lateral y añadir las letras en la puerta. ¡Espero que a su dueño le guste este guiño a su afición!